Noise
H ace ya mucho tiempo, el Silencio reinaba en la Tierra. Todos los seres que la habitaban adoraban al Silencio. Les transmitía paz interior y muchas riquezas que solo ellos podían adorar. Llenaban de cánticos las fiestas en honor al Silencio. Las ofrendas eran elegantes, sin limitar horarios ni dinero. El Silencio les había liberado de la opresión del alboroto, de los fantasmas de la noche y de El Rey Ruido. Aquel ser era el más poderoso de todos. Utilizaba sus armas de destrucción para imponer la ley y desarmar a los valientes luchadores del Silencio. Miles de años se necesitaron para apagar las llamas de Ruido. Las cenizas se desintegraron con la llegada de la paz y de la liberación de las opiniones. Creció la alegría en forma de naturaleza y la libertad en forma de instituciones. Los seres que habitaban la Tierra la respetaban tanto como lo hacia su nuevo Líder, el Silencio. Pero no todo es felicidad. No todas son buenas noticias. Siempre quedan seres con opiniones arcaicas...